lunes, 30 de enero de 2017

dark souls lore

TRAILER DEL JUEGO





Empecemos con el lore:

En el comienzo habían dos planos de existencia: el plano "de encima" y el plano "de debajo" (encima de la tierra y bajo ella, se supone). El plano de arriba era gris, sin vida. Estaba dominado por los dragones inmortales, los cuales llevaban ahí desde el mismísimo comienzo de la existencia. El otro plano era el "plano de la Oscuridad". No había luz y todos los seres que residían en este plano vivían en completa oscuridad.
En algún momento (el momento exacto se desconoce), apareció la Primera Llama. Esta llama iluminó la oscuridad del plano inferior, y todos los seres que habían estado tanto tiempo sumidos en la misma sintieron curiosidad y se despertaron. Cuatro de esos seres, los cuales en el futuro pasarían a llamarse "Gigantes", descubrieron un gran poder dentro de la Llama. Este poder se conoce como las Grandes Almas del Señor. Los cuatro gigantes que se hicieron con este poder pasaron a llamarse: Nito, su alma representa la muerte; La Bruja de Izalith y sus hijas, su alma representa la vida; el Señor Gwyn, su alma representa la luz... y el Pigmeo Furtivo, el ser más enigmático de los cuatro, su alma representa la oscuridad. Este último mantuvo su descubrimiento en secreto y desapareció hasta más adelante.
Mientras el Pigmeo desaparecía, Gwyn, que se había posicionado como el líder de los Gigantes, declaró que la Primera Llama era más poderosa que lo que había en la superfície, y con esa idea convenció a todos los demás Gigantes de que había que comenzar una guerra contra los dragones por el control del primer plano. Sus razones son bastante cuestionables, muchos creen que lo hizo por puro deseo de conquista. De este modo, Gwyn, Las Brujas de Izalith y Nito salieron a la superfície con sus ejércitos y juntos destruyeron a los dragones. Los dragones al principio parecían no tener ninguna debilidad, pero uno de los dragones, Seath el Descamado (nació sin escamas), que había sido víctima de constantes abusos por parte de sus hermanos debido a su peculiar naturalidad, traicionó a los dragones y desveló su debilidad a cambio de permanecer vivo y conseguir más poder. Las escamas eran lo que hacían a los dragones inmortales, y los rayos eran su mayor debilidad. Con esta información, Gwyn y sus legiones utilizaron sus milagros de rayo para arrancar las escamas, Nito desató sus torrentes de enfermedad y muerte contra las carnes desprotegidas, y la Bruja de Izalith (con la ayuda de sus hijas) utilizó sus magias de fuego para destruir los hogares de los dragones. La magia de almas no existía por aquel entonces, y la magia de fuego era una versión muy rudimentaria y mucho menos caótica de las piromancias que se desarrollaron más adelante.
SEATH EL DESCAMADO


Habiendo destruido a prácticamente todos los dragones ancestrales, Gwyn y el resto de los Gigantes celebraron su victoria y así comenzó la era de la Luz. Los Gigantes se asentaron en su nuevo hogar, la superfície, y empezaron a desarrollar su civilización. Se construyeron palacios, aldeas, fortalezas, etc, todo bajo el mandato del nuevo Rey Gwyn. Seath, el dragón Descamado, recibió tres obsequios por su decisiva ayuda en la batalla: un fragmento de la Gran Alma de Gwyn, el título de Duque, y su propio palacio, cerca de Anor Londo (la capital del imperio), en el cual estuvo mil años investigando las propiedades inmortales de las escamas de dragón. Consiguió hacer avances en su investigación y hasta logró hacerse inmortal, pero era imperfecto.
NITO

Nito, el Primero de los Muertos, se apartó de la sociedad, creando su propio imperio bajo tierra. Las Brujas de Izalith también se mantuvieron bajo tierra, y fue allí donde se establecieron y donde más adelante crearon su civilización, conocida como "Izalith". El imperio de Gwyn prosperó en la superfície. Tuvo tres hijos: el primero, un gran guerrero que había heredado el poder de su padre, fue exiliado a las lejanas tierras de Astora, y su título de deidad le fue arrebatado. Los gigantes se establecieron como seres superiores, y los humanos que aparecieron más adelante (ahora explicaré el por qué de su existencia) los adoraban como a auténticos dioses. El primer hijo fue exiliado; la segunda fue una niña, Gwynevere, que pasó a convertirse en la Reina de la Luz Solar y Gwyndolin, el hijo más joven, fue criado como una mujer debido a su actitud femenina y su extraña pasión por la luna y sus facultades mágicas (atribuidas normalmente a las mujeres). Pero la família de Gwyn ocultaba un gran secreto, un miembro más la existencia del cual era desconocida para la mayoría.

Seath, el dragón Descamado, en un momento indefinido se topó con Gwynevere, la hija de Gwyn, y se "enamoró" de ella. Su verdadero deseo era experimentar con ella, crear al híbrido perfecto. Decidió hablar con el rey para intentar convencerlo. Le dijo que la creación del híbrido gigante/dragón traería la paz definitiva entre los Gigantes y los descendientes de los dragones ancestrales. Gwyn cedió ante los argumentos de Seath, y así el dragón se llevó a Gwynevere a su palacio, comenzando prácticamente al instante el proceso de embrionaje.



La primera parte terminó con Seath y Gwynevere empezando el proceso de embrionaje. Esto se prolongó durante meses, era un no parar de sufrimiento tanto para Gwynevere como para Seath. El dragón utilizó la magia que había desarrollado mediante sus estudios y la catalizó mediante cristales mágicos para acelerar el nacimiento y potenciar a la cría con propiedades que la hiciesen inmortal. Llegó el momento y Gwynevere terminó dando a luz. Esta se sintió aliviada, ya que pensaba que su sufrimiento había terminado, pero Seath no compartía su opinión. Estaba traumatizado. Después de varios meses de trabajo constante tenía todas sus esperanzas puestas en el bebé, pero la cría resultó ser muy distinta de la que él se imaginaba. La cría tendría que haber nacido con escamas de cristal recubriendo su cuerpo entero, dándole así la inmortalidad Y la inmunidad al rayo, pero solo consiguió desarrollar escamas en su cuello. Seath empezó a volverse loco llegados a este punto, pero el verdadero problema estaba por llegar. A medida que crecía, Priscilla (este fue el nombre que se le dio) empezó a desarrollar unas habilidades muy "extrañas". Gwyn y Seath imaginaban a un híbrido completamente inmortal, un símbolo de la vida, pero Priscilla no solo era mortal sino que también empezaba a mostrar habilidades que QUITABAN la vida. Su simple tacto podía ser mortal para los seres más frágiles, y esto aterrorizaba a Gwyn, ya que sabía que si dejaba que su poder fuese en aumento terminaría por desarrollar la capacidad da matar a los Señores.


ARTORIAS





Es por esta razón por la que Gwyn y Seath deciden ordenar la muerte de Priscilla. Gwynevere se entera de su plan, pero no puede hacer nada, ya que está encerrada en la torre de Seath, así que decide pedirle ayuda a su madre, la diosa Velka (no era una auténtica deidad, pero se asemejaba a Gwyn en "poder"). Velka acepta las peticiones de su hija y promete ayudar a Priscilla. Durante años consigue mantenerla fuera de peligo, pero Gwyn se acaba enterando de la traición de su mujer y la expulsa, al igual que hizo con su hijo anteriormente. Velka pierde su ventaja y ahora necesita que alguien le informe de los pasos de Gwyn desde dentro. Decide pedirle ayuda al Caballero del Lobo, también conocido como Artorias.



Artorias por aquel entonces formaba parte de la élite de caballeros de Gwyn. Eran 4 y generalmente se los calificaba como "los caballeros más fuertes del reino". Estos caballeros eran: Ornstein el Matadragones (arriba/izquierda), considerado el líder de la élite, el caballero supremo que ayudó a Gwyn en la batalla contra los dragones ancestrales; Artorias, Caballero del Lobo (arriba/derecha), famoso por ser el mejor luchador cuerpo a cuerpo de todo el reino; Ciaran, la Hoja del Señor (abajo/izquierda), que eliminaba a los enemigos de Gwyn gracias a su maestría en el arte del asesinato y el subterfugio; y Hawkeye (Ojo de Halcón) Gough (abajo/ derecha), un gigante (de verdad) que se dio a conocer por ser el arquero más formidable de todo el reino. Era capaz de acertar a dragones en pleno vuelo a distancias kilométricas gracias a su precisión sobrehumana y su enorme arco.


 


Gwynevere, todavía encerrada en la torre de Seath, tenía un único método para comunicarse con el exterior: Ciaran. La asesina de élite del Rey era una muy buena amiga de la princesa, y era esta la que transmitía los mensajes entre Gwynevere y Artorias (del que Ciaran estaba presuntamente enamorada). Velka, la madre de Gwynevere, no podía permitir que su hija permaneciese durante mucho más tiempo en esa torre, así que pidió al caballero Artorias que la dejase huir. Artorias siempre fue un caballero leal a Gwyn, hasta el día de su muerte (más adelante) pero, conocedor de las atrocidades que Gwyn había permitido que se hicieran con su hija/nieta (y siguiendo también su sentido de la caballerosidad/justicia), decidió acceder a la petición de su antigua Señora. Gwynevere escapó, pero antes de desaparecer para siempre (no se vuelve a saber nada sobre la "verdadera" princesa) le pidió un último favor a Ciaran: ayudar a su madre en su misión para proteger a Priscilla.

Su misión era muy sencilla: Velka pediría al famoso pintor "Ariamis" que crease un cuadro imbuido con magia, el cual serviría como portal hacia un mundo imaginado por el artista, y este cuadro sería llevado a una catedral dentro de Anor Londo con la ayuda de la Asesina. Este cuadro se transportaría con la tapadera de ser un cuadro conmemorativo de la princesa Gwynevere, recientemente desaparecida, pero su verdadero propósito sería el de esconder a su hija en su interior. El cuadro fue llevado a la catedral y Ciaran creó la orden de los Guardianes de la Pintura (la armadura de los cuales se asemeja a la de Ciaran) para proteger este portal.
GWYNEVERE


Cuando Priscilla fue escondida y Gwynevere y Velka escoltadas lejos del reino, Ciaran confesó su culpabilidad a Artorias, el cual también había tomado parte en todo el proceso. Se empezaron a distanciar del resto de caballeros, sintiéndose culpables por traicionar a Gwyn, y así comenzaron a entablar una muy buena amistad entre ambos (algunos dicen que llegó a más).

Pero Gwyn no era tonto. Tras la desaparición de su hija empezó a desconfiar de todo el mundo, y al final terminó por descubrir la verdad...

Como era de esperar, Gwyn enfureció y quiso desatar el infierno contra ambos. Artorias, que le había cogido cariño a su nueva amiga, dio un paso hacia delante y se echó toda la culpa a si mismo para salvar a Ciaran. El plan surtió efecto, y el Caballero del Lobo fue el único condenado. ¿Su castigo? Viajar a la lejana tierra de Oolacile para enfrentarse cara a cara con la oscuridad del Abismo, el cual se estaba expandiendo a un ritmo alarmante. Gwyn sabía que Artorias le seguía siendo leal, y Artorias sabía que adentrarse en el Abismo era una sentencia de muerte, así que, sin más palabras, el Caballero recogió sus cosas y partió rumbo a Oolacile, lugar que terminaría siendo su último lugar de reposo. Para explicar el origen del problema de Oolacile tenemos que volver atrás en el tiempo, cuando el imperio de Gwyn todavía estaba en proceso de construcción.

La pregunta de la que partimos para explicar los acontecimientos de Oolacile es la siguiente: ¿qué fue del Pigmeo Furtivo? ¿Recordáis al último de los Cuatro Señores?

El Pigmeo encontró una de las cuatro Grandes Almas, el Alma Oscura. Desapareció durante la Gran Guerra entre los Gigantes y los Dragones, pero su pequeña excursión no fue nada divertida.
EL FURTIVO PIGMEO
En algún momento entre la Gran Guerra y su llegada a Oolacile, el Pigmeo consiguió fragmentar su Gran Alma en infinidad de trozos. Estos trozos pasarían a llamarse "Humanidades", y son estas las que acaban dando vida a los huecos que antes habitaban el plano "de abajo" (el que fue iluminado por la Primera Llama). Todo tipo de seres terminaron consumiendo las Humanidades, y así aparecieron los humanos y similares. Habiendo ocurrido esto, el Pigmeo llegó a las tierras de Oolacile. La ciudad estaba habitada por una pequeña civilización de seres humanoides afines a la magia (de ahí que más adelante el jugador encuentre a una gran cantidad de hechiceras). No se sabe a ciencia cierta qué ocurrió, pero el Pigmeo recibió un colgante de plata al que cogió mucho cariño (supuestamente regalado por una mujer con la que mantuvo una relación (¿?)). Aunque no sabemos quién fue la persona que le regaló el colgante, lo que sí sabemos es que la relación entre el Pigmeo y esa persona enfureció a los habitantes de Oolacile. La escuela de Hechiceras, que tenían el poder en esa sociedad, encerraron al Pigmeo en una celda, y ese suceso marcó un antes y un después en la vida del Señor (portador o ex-portador de una Gran Alma).
El Pigmeo, llamémoslo "M", encerrado en la celda, fue víctima de torturas diarias y fuertes daños psicológicos. Las hechiceras venían a su celda todos los días, siempre igual de enfadadas, y algunas de las torturas por las que hacían pasar a "M" son indescriptibles. Algunas veces llegaban a herirlo de manera mortal, pero al final del día siempre utilizaban sus magias para curarlo. Lo único que mantenía a "M" sano (psicológicamente) era el colgante, el cuál había escondido para que no se lo arrebataran. Estaba claro que ese colgante era muy importante para él, y por eso las Hechiceras se lo arrebataron al descubrirlo.
M" se volvió completamente loco. Empezó a golpear una de las paredes de su celda sin descanso, desesperado por salir de esa jaula. Un día, "M" empezó a escuchar voces provenientes del otro lado de la pared. Le llamaban, querían que llegase hasta ellas. "M" siguió golpeando y golpeando y ,un día, la pared se derrumbó. Lo que había al otro lado aterrorizaba a "M", pero las voces le estaban llamando y no tenía a dónde ir. Con esto en mente, "M" salió de su celda y se adentró en la profunda oscuridad del Abismo. Sí, lo que había al otro lado de la pared era la más completa oscuridad.

Pasó el tiempo y de la oscuridad surgió un ser muy poderoso. Este ser pasaría a llamarse Manus, el Señor del Abismo (ya veis por dónde van los tiros). Este había sido consumido por la oscuridad, y su ira aumentaba por momentos. Utilizando el boquete de la celda de "M" (guiño, guiño), Manus desató la oscuridad en Oolacile y sus alrededores. Todos los habitantes fueron consumidos por el Abismo, transformándose en seres oscuros que seguían las órdenes de Manus (al ser consumidos por la oscuridad del Abismo, todos los practicantes de magia desarrollaron una nueva magia conocida como la Magia Oscura). ¿Y qué pasó después de la victoria de Manus? ¿Lo celebró? No, el Señor del Abismo seguía enfurecido, pues su objetivo nunca fue la destrucción de Oolacile. Lo que Manus buscaba era un colgante plateado al que tenía mucho aprecio...



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